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1819 a 1923

El nacimiento de nuestro país Colombia supuso una larga guerra de independencia en contra del imperio español.  Pero, una vez ganada la guerra y lograda la independencia, vendría un siglo más de guerras civiles entre los nuevos colombianos, donde se enfrentaron grupos políticos que tenían visiones opuestas sobre la construcción de la nación e intereses económicos distintos. En medio de este primer siglo tan agitado, donde se intentaba consolidar el país, la historia de la circulación de las monedas y billetes no fue una historia “nacional” porque aún no había una nación estable.

En el siglo XIX, a nivel mundial, se impuso el oro como principal patrón monetario.  En Colombia, la guerra de independencia creó un caos tal, que la adaptación de un sistema monetario sólido requirió casi todo el siglo.

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Recién fundada la República de Colombia, los patriotas -o sea quienes habían luchado por la independencia-, continuaron con las casas de moneda que habían fundado los españoles durante su colonia, incluso con las mismas prácticas de acuñación de monedas ya existentes.

En la Casa de Moneda de Santa Fe, los patriotas acuñaron una moneda conocida con el nombre de provincial o moneda "CHINA", de la cual hubo tres clases:  la primera fue la que ordenó el presidente Antonio Nariño en 1813 para financiar la Campaña del Sur (una campaña para apoyar a indpendizar otros países del sur) y que se imprimió de 1814 a 1816.  El segundo tipo de monedas chinas se imprimió después de la Batalla de Boyacá en 1.819 por decreto del General Bolívar. Finalmente, se acuñaron monedas chinas entre 1821 y 1828, siguiendo órdenes reservadas del general Santander.

 

Moneda de 1 real, conocida como la «china».  Estas monedas con la imagen de una indígena en el anverso son conocidas con este nombre porque así se llamaban en la época a las sirvientas indígenas que trabajaban en las casas de los aristócratas:  las chinas.

Los patriotas intentaron que estas monedas tuvieran el mismo peso y ley de las que habían usado los españoles, y circularon estas monedas chinas hasta el año 1828, pero en muchas ocasiones sus características no fueron iguales, y para completar el lío, ¡comenzaron a circular monedas falsas! Con la Constitución de 1821 se prohibieron monedas de cobre que provenían de Santa Marta y Cartagena conocidas como las "caraqueñas" y las "macuquinas".  Se trataba de unificar las leyes y cualidades de las monedas, pero el mismo gobierno incumplía al emitir otras calidades según el uso de las monedas.  Finalmente prevalecieron, por el mercado ilegal, las monedas no oficiales. ¡Todo un caos! 

“La china”, la primera moneda republicana de circulación nacional en Colombia.
Video del Banco de la República de Colombia.

En el tradicional libro de historia que se impuso en Colombia, Henao y Arrubla, encontramos que: “gran cantidad de monedas antiguas que quedaban en la circulación iban poco a poco, por ley económica, desalojando en el mercado la nueva, que huía a Venezuela y al Ecuador”, y para agregar dificultades, la máquinas también se falsificaron.  Esto significa que las monedas nuevas y buenas se iban yendo del país. Así como las actuales monedas de mil, dejan de circular, para terminar en las alcancías.

“En 1831 los falsificadores se aprovecharon del decreto que ordenó aceptar la macuquina temporalmente [...] Este tipo de legislación que obliga a que alguna clase de moneda considerada de inferior calidad tenga que ser aceptada obligatoriamente, […] El dinero malo desplaza al dinero bueno. […] La situación monetaria de la Nueva Granada era caótica: todos los intentos de unificación monetaria emprendidos a partir de 1821 habían fracasado y en algunos casos, incluso habían ayudado a agravar los problemas” - Adolfo Meisel -

Recuérdese que después de la muerte de Bolívar y la desintegración de la “Gran Colombia", se retomó al nombre colonial de “Nueva Granada”. Las leyes de la nueva república sobre monedas continuaban empeñadas en mantener la ilusión de que un peso tenía el mismo gramaje de oro, que el que circulaba con los españoles, cuando en la práctica, ya sea por presión de la guerra o por la falta de rigor, los porcentajes del metálico valioso se iba reduciendo.

1819 a 1923

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